Sistema de producción que evita y excluye de una manera amplia el uso de fertilizantes y plaguicidas sintéticos, donde se utilizará la rotación de cultivos, la adición de subproductos agrícolas, estiércol, abonos verdes, desechos orgánicos, rocas o minerales triturados sin transformar, así como el control biológico de plagas.

Todo ello para mantener la productividad del suelo y del cultivo, proporcionando los nutrientes adecuadas para las plantas y consiguiendo el control de parásitos, hierbas espontáneas y enfermedades, sin agredir ni deteriorar el entorno ni a los consumidores de tales productos.